Antes de la inspección conviene no reparar, desechar piezas ni retirar etiquetas o precintos; conserve el embalaje y los documentos. Cualquier intervención puede dificultar determinar la causa inicial del defecto.
Qué preparar
- recibo, certificado de garantía, contrato y orden de trabajo;
- actas del servicio técnico y correspondencia con el vendedor;
- fotografías y vídeos de la manifestación de la avería;
- información sobre las condiciones de uso, la conexión y las reparaciones;
- documentos sobre el accidente, la inundación o la subida de tensión, si se dispone de ellos.
Conclusión práctica
Cuanto antes se conserve el objeto en su estado inicial y más completos sean los documentos reunidos, más fácil será establecer pericialmente la relación causal y preparar un dictamen convincente.